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POSTURA POLITICA DEL PARTIDO de EL BIERZO (PB) RESPECTO AL CONSEJO de EL BIERZO:
Es evidente y razonable que nos replanteemos la estructura y funcionamiento de esta institución que representa al conjunto de la comunidad berciana. Debemos discutir su funcionamiento, nacimiento y fin como tal. Quizás todo parta del interés de los habitantes de El Bierzo por tener un ente aglutinador que defienda un proyecto en común de convivencia y desarrollo. Sin duda, la historia de nuestra tierra, su continua reafirmación territorial y cultural (como dejamos de manifiesto en nuestro preámbulo de propuesta de reforma o derogación de la Ley del Consejo http://partidodelbierzo.org/joompb/index.php?option=com_content&task=view&id=24&Itemid=43) son imparables, a pesar de los continuos ataques o maniobras para ocultar la verdad y los hechos históricos singulares de nuestra tierra. El Bercianismo histórico ha defendido la creación de la Provincia de El Bierzo, sin duda, solución a muchos de nuestros problemas. El Nuevo Bercianismo, nacido de la refundación del Partido de El Bierzo en diciembre de 1.999, apuesta por conseguir las más altas cotas de autonomía para la región berciana, sin renunciar a nada, pero con inteligencia y sentido práctico. El “quid” de la cuestión es encontrar los caminos adecuados para lograr esa autonomía. Intentar romper los mapas provinciales que datan de la propuesta de Javier de Burgos de 1.833, sería una labor titánica. Para ello y tomando como referencia la Constitución española citaré varios artículos. En el TITULO VIII, Capitulo I, Artículo 141.1, dice textualmente: “Cualquier alteración de los límites provinciales habrá de ser aprobada por las Cortes Generales mediante ley orgánica” es decir por 175 diputados. Una empresa imposible, si de la nada solicitamos la creación de una provincia. Parece cómodo para los partidos de ámbito estatal este camino, pues así tendrán un bercianismo poco dinámico y aletargado que no transmite a nuestra sociedad un proyecto tangible. Sin embargo, tenemos un artículo en el que debemos profundizar. En el mismo título y capitulo, pero en su Articulo 144, dice textualmente: “Las Cortes Generales, mediante ley orgánica, podrán, por motivos de interés nacional: a) Autorizar la constitución de una comunidad autónoma cuando su ámbito territorial no supere el de una provincia y no reúna las condiciones del apartado 1 del artículo 143. (Artículo 143.1. En el ejercicio del derecho a la autonomía reconocido en el artículo 2 de la Constitución, las provincias limítrofes con características históricas, culturales y económicas comunes, los territorios insulares y las provincias con entidad regional histórica podrán acceder a su autogobierno y constituirse en Comunidades Autónomas con arreglo a lo previsto en este Título y en los respectivos Estatutos. b) Autorizar o acordar, en su caso, un Estatuto de autonomía para territorios que no estén integrados en la organización provincial.” Para ello debemos demostrar el buen funcionamiento de un órgano, el Consejo de El Bierzo, resaltando nuestra singularidad. Lo cierto es que El Bierzo, amén de nuestra conocida idiosincrasia, esta en un enclave político complejo. Es la periferia de una Autonomía más grande que Portugal, el Benelux u otros estados europeos. Esta rodeado por las provincias gallegas de Lugo y Ourense al Oeste, por el Principado de Asturias al Norte, por la Provincia de Zamora por el Sur, y por León al Este, provincia ésta de la que forma parte legalmente según el vigente mapa provincial, pero de la que apenas depende, pues su única institución, la Diputación Provincial de León, pierde cada vez más peso en El Bierzo. El Nuevo Bercianismo apuesta por comprender nuestra historia actual. Desde el año 1.991, tenemos la ley de la Comarca del Bierzo. Una ley nefasta, mutilada y lastrada intencionadamente. Está mutilada porque arbitrariamente dejo fuera de esta institución a municipios que pertenecen a la región berciana, a la región del Sil, y que ahora siguiendo el curso natural de defensa de sus intereses y necesidades piden la incorporación al Consejo. Esta lastrada porque presenta un sistema de elección desmesurado, antidemocrático y donde prima el voto de unas elecciones municipales para la elección de unos Consejeros que ven un premio y no una obligación el luchar por los intereses de la zona. ¿Se eligen a caso los Procuradores Autonómicos votando a nuestro alcalde? Debemos dotar de entidad, autoridad y credibilidad a esta institución, partiendo de la voluntad popular y con elección directa por sufragio universal. Entendemos que se debe desarrollar esta institución en todos estos parámetros, y no volverla a lastrar dotándola de un sistema competencial y de financiación encorsetado y pensado para que se fracase desde el principio. Esta es la herencia dada por los dos partidos mayoritarios que una y otra vez se reúnen a espaldas de todos los ciudadanos y ciudadanas de nuestra tierra, para no avanzar y dañar los intereses comunes con el fin de tener un Consejo inoperante, pero que desempeñe alguna función como operación de “puro maquillaje político”.El Nuevo Bercianismo, que defiende el Partido de El Bierzo, apuesta por presentar un proyecto tangible a la sociedad berciana. Debemos desarrollar el Consejo de El Bierzo. Reformemos o deroguemos la ley de La Comarca de 1.991 y creemos una ley especial, reconocida por la Comunidad Autónoma donde el Consejo General de El Bierzo tenga verdadera financiación, autonomía, sistema de elección y de competencias. Ese debate está en marcha y los políticos de nuestros dos grandes partidos mayoritarios se encargarán, de nuevo, de hacer una ley lastrada y mutilada, pero con alguna modificación dando una falsa sensación de avance. Es por ello que se hace necesaria una opción bercianista seria, creíble y con peso político, para dotar a esta tierra de poder político. En definitiva de poder decidir que nos conviene, ya que somos los conocedores de nuestros problemas y de sus soluciones. Ese proyecto tangible al que anteriormente aludía pasa por el desarrollo del Consejo General de El Bierzo. Según las atribuciones que da la ley, este Consejo deberá recibir competencias de Valladolid y de León. ¿Cómo podemos permitir que se nos diga sistemáticamente, que nos interesa, como resolver nuestros problemas o cuales son nuestras deficiencias, desde el centro de la meseta o desde más halla de 100 Km.? Nuestra opción es clara, como conseguirlo también. Esta formación, este Nuevo Bercianismo, no apuesta por pedir la provincia porque sí. Apuesta por una estrategia de continua reivindicación de nuestros derechos, plasmados en avances para el Consejo berciano. Si queremos romper el letargo de esta institución se debe dotar de voz a esta formación política y no caer en el juego de “cambio de turno” entre las dos formaciones mayoritarias. Sus continuas mayorías absolutas y la impunidad que representan hacen inútil el avance de esta o cualquier otra reivindicación. No sólo el PB debe estar representado el Consejo, sino que por higiene política también se hace necesario su concurso en los Ayuntamientos, Diputación y demás instituciones. Parece lógico pensar que el avance de nuestro proyecto, también se basa en la operatividad de los Ayuntamientos y de las mancomunidades, parcelas de poder a las que se aferran los dos partidos mayoritarios. En definitiva, la última palabra la tiene el pueblo, pero no se la hurtemos con el sistema electoral que tiene en la actualidad el Consejo de el Bierzo, donde no se vota directamente a su Presidente. Nuestro proyecto es claro, desarrollo de una institución a su más alto nivel, con las competencias de León y Valladolid, con sistema de elección directa, y con financiación para su correcto funcionamiento. De esta manera podemos solucionar directamente muchos de nuestros eternos problemas, gestionando desde El Bierzo y demostrando la eficacia de nuestra institución. Posteriormente se hace indispensable, apoyándonos en nuestros derechos históricos, culturales y de situación geopolítica actual, poder reclamar la autonomía que al Bierzo le corresponde. Para ello nos ampararemos, con un trabajo y recorrido basado en la Institución del Consejo General de El Bierzo, y tras una consulta popular, en el citado artículo de la Constitución 144. Puede parecer una propuesta desmesurada e inalcanzable. ¿Por qué no la provincia?. Para ello citaré el Artículo 6, de Ley de la Comarca del Bierzo de 1.991 “La titularidad o ejercicio de competencias de la Comunidad Autónoma podrán ser objeto de transferencia o delegación a favor de la Comarca de El Bierzo en los términos previstos en la Ley 6/1986, de 6 de junio, Reguladora de las Relaciones entre la Comunidad de Castilla y León y las Entidades Locales.” Como se puede observar, si recibimos competencias de la propia Autonomía, estas se desarrollan en plenitud de facultades y con una buena gestión, parece una incongruencia, acto seguido, solicitar la provincia. Sin duda seríamos una provincia con atribuciones autonómicas, es decir seríamos prácticamente un Autonomía Uniprovincial. Las provincias son una administración del estado que tarde o temprano serán vaciadas de contenido, como se desprende de los informes de la nueva ley de bases de régimen local que podrá ver luz a finales de este mismo año. Debemos avanzar en un Consejo que no sea “comarcal”, sino “general” y amparado en una ley especial promovida por las Cortes de Castilla y León. Nuestro proyecto no es rupturista, sino de construcción dentro de la actual autonomía, para que algún día los bercianos, dotados de palabra y poder político, podamos expresarnos y solucionar nuestros propios problemas. Es mi sentir y el de la Junta ejecutiva del PB, pedir respeto para los bercianos y sus decisiones de futuro. Nunca se ha preguntado e interrogado a la comunidad berciana. Exigimos poder político para nuestra tierra, poder de decisión y deshacernos del centralismo histórico leones y administrativo vallisoletano, sin caer en los brazos de nadie. El Bierzo decidirá su futuro desde la construcción de nuestra propia administración berciana y el desarrollo de nuestro ente, El Consejo General de El Bierzo, sin dejar de ser el extremo de una Autonomía, para pasar a ser el extremo periférico de otra. A su vez, El Bierzo debe mantener lazos de unión y hermandad con todas las regiones vecinas, sin ser tutelados como ocurre en la actualidad, demostrando nuestra permeabilidad histórica a todas esas realidades sin desprendernos de nuestra identidad. Se hace indispensable que miremos hacia Galicia, sin que ello sea visto con recelos desde León o Valladolid. La lengua común para muchos bercianos, nuestro comercio, los lazos de sangre entre ambas comunidades y nuestros intereses comunes, nunca deben ser discutidos por quien no los conoce ni comprende. El Bierzo es una región de paso, de entrada a Galicia o a la meseta dependiendo de la dirección del camino, pero es sobretodo una región que necesita respirar por si misma y avanzar en su autonomía. Finalmente solicito, en nombre del PB, vuestro apoyo para que en Valladolid y en León sean capaces de oírnos, sentándonos para trabajar y construyendo el proyecto que El Bierzo necesita y demanda. Iván Alonso, Secretario General del PB
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